jueves, 31 de diciembre de 2009

Por un 2010 con nuevas ilusiones

Ha pasado mucho tiempo desde la última vez que escribí aquí. Los motivos: falta de tiempo, no saber qué escribir, desgana... La verdad es que este cuatrimestre no ha sido todo lo motivador ni contundente que esperábamos, como hemos repetido a menudo nos sentíamos poco "realizados". Aunque a pesar de todo, no hemos parado.

Hoy tenía ganas de escribir aquí, llevaba tiempo queriendo actualizar y qué mejor que despidiendo este 2009. Me quedo con muy buenos momentos y experiencias, y también con otras que, aunque no lo son tanto, prefiero no olvidar para verlas venir la próxima vez.

Os deseo que el nuevo año venga lleno de nuevas ilusiones. Éstas son las que, al fin y al cabo, nos animan a seguir haciendo algo que quizá en algún momento nos parece, por lejano o complejo, imposible de conseguir.

Felices ilusiones 2010! :)

martes, 12 de mayo de 2009

Los alumnos de un colegio de Leganés dan clase a estudiantes de periodismo

Los alumnos de 5º de primaria del colegio Trabenco, en Leganés (Madrid), no fueron el viernes a clase, pero lo hicieron por un buen motivo: tenían una cita con los estudiantes de periodismo de la Universidad Rey Juan Carlos de Fuenlabrada. Y es que, por un día, los catedráticos de esta clase de segundo de carrera fueron ellos.

Los universitarios ocuparon sus asientos habituales, como si de un día normal se tratase, y se dispusieron para la clase magistral de estos niños. Los pequeños se mostraban preparados, apuntes en mano incluidos, dirigiéndose a los presentes con desenvoltura.

Sumaban alrededor de una veintena y estaban organizados en grupos. Tenían repartidos los distintos puntos a tratar en la exposición y, sentados en el suelo, guardaban silencio mientras sus compañeros hablaban e iban poniéndose en pie según les llegaba el turno. Exceptuando alguna timidez, superada rápidamente, se expresaron con claridad, dejando el listón muy alto para los próximos ponentes.

Hablaron de su colegio, Trabenco, que significa “trabajadores en cooperativa” y explicaron las características de éste y la labor que ellos realizan. Trabenco no es un colegio ordinario, sino que en él “todos toman las decisiones”. Es una escuela democrática, que ellos definen como ‘ciudad colectiva’ en la que colaboran todos. Allí no hay notas ni exámenes, porque son evaluados de manera continua a través de talleres y trabajos de investigación, entre otros. Además, realizan asambleas donde analizan los conflictos que puedan surgir y, de esta manera, resolverlos cuanto antes.

“En el cole no tenemos sirena porque los horarios y las clases son flexibles”, apuntan.

Desde el primer momento se metieron a toda la clase en el bolsillo. Sólo era necesario echar un vistazo por el aula y ver los rostros sonrientes e interesados de los futuros periodistas, que disfrutaban con las intervenciones de los niños y que al término de éstas, respondían con aplausos y sonrisas de complacencia. Pero no eran los únicos, puesto que sus profesores sentados en primera fila, no les quitaban ojo, orgullosos.

Los alumnos, lejos de intimidarse ante las preguntas realizadas por los universitarios, participaban activamente. Tanto que, en alguna ocasión, casi la mitad se mostraron dispuestos a responder a las cuestiones planteadas, con tal rapidez, que provocaron las risas de los allí presentes. Venían preparados para todo.

lunes, 23 de marzo de 2009

Estrenando decena...

Cuando eres pequeña escuchas como, a veces entre bromas, los adultos se quejan del paso de los años. No lo entiendes, no lo ves como algo malo “¿de qué se quejan?”piensas, “son mayores, pueden hacer lo que quieran. Ojalá lo fuese yo también”. A medida que cumples años, y eres tú la que ves lo deprisa que pasa el tiempo, te vas poniendo en su lugar. Ahora lo comprendes. Veinte años ya, dos décadas. Incluso viéndolo escrito sigue pareciendo raro. ¿Dónde están mis 17, 18...? Desde ahí parece que en lugar de años hubiesen pasado tan sólo días. “De ahora en adelante vuelan”, dicen.

No es algo por lo que haya que lamentarse, sino todo lo contrario. La alegría es cumplirlos y poder celebrar un año más con la gente que te rodea. Ver lo que has conseguido hasta entonces y lo que te gustaría lograr. Las malas experiencias y las buenas, de todas se aprende. Mayor responsabilidad, eso es verdad, pero aun te puedes permitir el lujo de más libertad si no hay nada que te ate. Es bueno plantearse estas cosas y hacer un repaso de tu vida, pero tampoco en exceso. Sin amargarse ni mirar atrás demasiado.

Aunque sea un tópico, el “carpe diem” de toda la vida es el que más aciertos da. Para arrepentirse por algo hecho siempre hay tiempo, pero para que vuelva a existir otra oportunidad quizá no tanto.